domingo, 24 de mayo de 2026

Diplomacia frágil, consulados exigidos y una diáspora que sostiene al país


Por: Ivette Durán Calderón*

El servicio exterior boliviano atraviesa un desequilibrio estructural que combina una diplomacia debilitada, un sistema consular sobreexigido y una diáspora que se ha convertido en uno de los principales soportes económicos del país. En este contexto, la falta de profesionalización y de meritocracia en la carrera diplomática, sumada a la implementación parcial de herramientas digitales consulares, abre un debate urgente sobre la capacidad del Estado para representar y atender a sus ciudadanos en el exterior.

Hay una paradoja incómoda en el servicio exterior boliviano: mientras millones de ciudadanos sostienen la economía nacional desde el exterior, el Estado no logra sostener, con la misma solidez, su representación fuera de sus fronteras.

La crisis comienza en la diplomacia.

No es un diagnóstico nuevo, pero sí cada vez más evidente. La falta de profesionalización, la rotación política en cargos estratégicos y la ausencia de una política exterior coherente han debilitado la capacidad del país para posicionarse internacionalmente. Como advierte el analista Jaime Aparicio: cuando la diplomacia pierde estructura, el Estado pierde presencia, influencia y capacidad de defensa de sus intereses.

En ese mismo sentido, el propio Jaime Aparicio ha reiterado que la ausencia de institucionalidad en la carrera exterior y la falta de meritocracia han convertido al servicio diplomático en un espacio vulnerable, debilitando su función estratégica y su capacidad de respuesta ante los desafíos internacionales contemporáneos.

Pero esa debilidad no se queda en el plano internacional. Se traslada directamente al ámbito consular, donde se hace tangible para el ciudadano.

Hace poco, una comisión de la Organización de Residentes Bolivianos en el Exterior (ORBE Organización horizontal creada en USA en 2000) estuvo en Bolivia con una agenda clara: visibilizar estas -entre otras falencias-, y proponer soluciones concretas. La delegación fue liderada por Ivette Durán Calderón, quien en diversas entrevistas subrayó un hecho estructural: España encabeza desde hace años el envío de remesas hacia Bolivia, consolidando a la diáspora boliviana en su conjunto, como el segundo ingreso económico más importante del país.Esa realidad exige reciprocidad institucional. 

ORBE ha sido clara en su planteamiento: es imprescindible reestructurar la Academia Diplomática y garantizar que quienes representen al país —tanto en embajadas como en consulados— sean profesionales cualificados, seleccionados bajo criterios de mérito y no de conveniencia política. La meritocracia no es un ideal abstracto; es una necesidad institucional urgente.

No solo está en juego la imagen de Bolivia ante el mundo. Está en juego el derecho del emigrante boliviano a una representación digna y a un servicio consular eficiente.

Porque si la diplomacia muestra debilidad estructural, el servicio consular enfrenta un problema distinto, pero igual de crítico: la sobrecarga.El intento de modernización a través del consulado en línea, implementado en 2022 como parte del gobierno electrónico, prometía reducir tiempos, costos y burocracia. Sin embargo, en la práctica, esta transformación es parcial.

No todos los trámites están completamente digitalizados. Algunos requieren pasos adicionales y otros exigen presencia física. La información no siempre es clara, generando confusión y frustración. Es necesario afirmarlo con precisión: el consulado en línea no reemplaza al consulado presencial.

A esto se suma la confusión sobre los consulados honorarios. Estas representaciones cumplen funciones limitadas pero útiles: orientación, asistencia básica, enlace con autoridades locales y apoyo en gestiones simples. Sin embargo, no sustituyen a un consulado formal rentado ni emiten la mayoría de documentos oficiales.

Es necesario citar la labor de los consulados itinerantes (hoy llamados móviles), no hay un calendario fijo, no se asigna un presupuesto específico, además de no contar con una supervisión, rendición de cuentas e informe pormenorizado de sus desplazamientos. Vale sumar la necesidad de estos consulados entre países que no cuentan con representación diplomática ni consular, citar como ejemplo Nueva Zelanda y el drama que se vive actualmente ante la probabilidad de perder la regularización por no contar con pasaportes vigentes; niños que no pueden acreditar el vínculo materno porque no pueden solicitar el certificado de nacimiento de la madre. Esperan la visita del consulado itinerante boliviano de Japón o de Canadá -no hay presupuesto-, acuden al consulado de Corea del Sur, el cual, al no tener jurisdicción en Nueva Zelanda, poco o nada puede hacer sino atenderles presencialmente, con los gastos que ello implica en pasajes y estadía. Australia se encuentra en la misma situación, ya que luego del fallecimiento del cónsul honorario, dependen de los consulados itinerantes de Japón o Canadá, es eso, o viajar hasta esos países a recibir atención.

España es otro ejemplo, entre las Islas Canarias y la Península la visita del consulado itinerante se hace difícil debido a la falta de presupuesto; la cosa no es distinta en Sudamérica: Argentina es uno de los países que más consulados rentados tiene, sin embargo, hay lugares distantes al consulado más próximo, que requieren nueve horas de transporte por carretera, una población de más de 100 mil bolivianos, clama la apertura de un consulado “por lo menos” honorario. México es otro ejemplo, hay atención consular, pero no hay cónsul, las distancias que deben recorrer los compatriotas tanto para obtener una cita, solicitar el documento y además volver para recogerlo, es incomprensible.

Un problema común en todos los consulados del mundo es que los teléfonos no funcionan, no hay quien atienda con prontitud y en horario, las llamadas y, como corolario: pocos consulados ponen a disposición un número de emergencia que funcione las 24 horas. La visibilidad en las redes sociales, particularmente Facebook, resulta no menos pintoresco, ya que se limitan a repostear, compartir o reenviar las noticias de la Cancillería boliviana, colgar comunicados para atención consular de fin de semana o alguna vez, anunciar la atención del SEGIP o finalmente publicar el listado de personas que solicitaron pasaportes, vulnerando la protección de datos y derecho a la privacidad. En redes sociales su labor es performativa, causando confusión y creando desconcierto, la gente cree que cuenta con atención consular, pero en realidad no es operativa.  Los problemas cruciales de los emigrantes bolivianos son invisibles ante los ojos de la propia comunidad y de las autoridades pertinentes; se vuelven visibles ante un fallecimiento, accidente, amenaza bélica, catástrofe medioambiental, o cualquier otra amenaza inesperada. Los ejemplos suman y siguen. (Fuente: Mapa consular – ORBE).


El resultado es un servicio exterior tensionado por ambos extremos: una diplomacia debilitada en su estructura y un sistema consular exigido más allá de su capacidad operativa.

Y en medio de ambos, una diáspora que no solo demanda atención, sino que aporta de manera decisiva al país.

Tal es la crisis —o la desesperación, según se vea— que distintos colectivos de connacionales bolivianos han comenzado a presentar autopostulaciones o propuestas de representación. Ciudadanos nativos de los países de acogida, han presentado su postulación en un intento de ayudar al colectivo boliviano. Incluso se ha planteado desde algunos sectores la figura de “embajador ad honorem”, lo que evidencia la magnitud del vacío institucional percibido.

Educar e informar es una tarea central de la Cancillería, mediante comunicados claros y oportunos que eviten falsas expectativas. No existen embajadas honorarias o ad honorem, por más voluntad de servicio que exista desde el exterior. Tampoco se pueden abrir consulados honorarios de un día para otro, se necesita principalmente, tanto la aceptación como la reciprocidad del país de acogida.

Es notoria la falta de un enlace entre la comunidad boliviana en el exterior, el servicio consular y el Gobierno. Una especie de Defensor del Emigrante, un Director de la Oficina de Atención al Boliviano en el Exterior, o un Inspector Itinerante del Servicio Consular. En definitiva, un interlocutor directo, independiente de la Cancillería para lograr objetivos y solucionar problemas en tiempo y forma, es la única forma de evitar que los connacionales queden en franco estado de indefensión.

La discusión ya no puede postergarse. Bolivia necesita reconstruir su servicio exterior desde tres pilares: profesionalización, meritocracia y coherencia institucional.

Porque no se trata únicamente de mejorar la imagen internacional. Se trata de responder, con seriedad, a quienes desde fuera siguen sosteniendo al país desde dentro.

(*) Ivette Durán Calderón es jurista e investigadora; experta en inmigración, extranjería, protocolo diplomático internacional y servicio consular. Tratadista y autora de ensayo, historia, novela, cuento y poesía. Radica en Europa. En imprenta: “ORBE trasfondo social de la emigración boliviana”; “Libro Blanco de la Política Consular Boliviana”.

Contacto: orbebolivianosexterior@gmail.com

ivettedurancalderon@gmail.com


sábado, 6 de septiembre de 2025

Potosí no es una ciudad cualquiera, ni su Cerro Rico una montaña más - Ivette Durán Calderón

           
          ¡Soy el rico Potosí!

Cuánto dolor queda en las callejuelas

por tantos ultrajes a minas e hijuelas;

surgen los recuerdos… rencor boliviano

acontecimientos de nuestro altiplano.

¡Quinto Centenario! no cien, ni doscientos

años los que evocan otrora riquezas,

aquellas que hicieron pugnar las realezas

soberbios e impíos avasallamientos.

 ¿Y el supuesto puente suntuoso de plata?

¡Unir pudo egregio Potosí y España!

Nos acongojamos por tan vil patraña

que dejó pobreza … secuela escarlata.

 El rey de los montes, envidia de reyes

no es más el entonces “¡del mundo el tesoro!” 

sufre silencioso la ausencia de leyes

anhelante, insigne ¡fiel a su decoro!

 ¡Bravos potosinos, demostrad al mundo,

lo que se consigue con tesón profundo!

No más perorata, ¡Basta ya de engaño!

Ya no queda nada, ni plata… ni estaño.

 ¡El ínclito cerro se nos hunde a trozos!

mineros, palliris… se ahogan en sollozos.

Para preservarlo con ansia clamemos

y el Bicentenario tristes celebremos…


martes, 27 de mayo de 2025

Libros que retratan el trasfondo social de Latinoamérica a través de sus escritores © Ivette Durán Calderón

Magnífica selección, sin embargo, hay autores que brillan por su ausencia. 

Tal es el caso de Jorge Luis Borges, en Narrativa; uno solo de los ejemplares de su llamada Biblioteca Personal nos sirve de ejemplo para imaginar la magnitud de su talento literario. Incluyo a Juan Rulfo, Juan José Arreola y a Julio Cortázar, buen guiño al conocido boom de la literatura latinoamericana, pese a las diferencias

existidas con los nombres propios del sumun del boom, a saber: Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, José Donoso e incluso el disidente Guillermo Cabrera Infante, de hecho, fue un bloque aquiescente con la izquierda.
Borges sorprendió al decir en 1970, que "Cien años de soledad era uno de los grandes 

libros no sólo de nuestro tiempo, sino de cualquier tiempo", es decir...lo leyó. No conoció a Vargas Llosa, pese a la entrevista que le hizo, a la cual llamó: Medio siglo con Borges. Las lecturas separan, aunque se lea lo mismo.

En Poesía, un infaltable resulta ser José Santos Chocano con "Alma Americana", denota el amplio conocimiento de la identidad cultural de América Latina con una sutil fusión de elementos tanto españoles como indígenas (historia y mestizaje): de hecho, su obra es una indiscutible manifestación del modernismo en la poesía peruana y la prudente distancia de la tradicional lírica romántica, sin dejar de desarrollar la propuesta de Rubén Darío.

El Ensayo deja muchas puertas abiertas, uno de los que deja profunda huella es Franz Tamayo al haber creado e introducido la pedagogía nacional en Latinoamérica con su libro: "La Creación de la Pedagogía Nacional" (1910), con él impulsa la necesidad de una educación adaptada al contexto y realidad latinoamericana, lejos del modelo europeo. Su argumento principal fue: "La educación debe reflejar la identidad cultural, las costumbres y las características propias de cada país promoviendo la creación de una pedagogía nacional", lo cual contribuyó a la construcción de una pedagogía latinoamericana.

 

Vamos a la nota (El País):

Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez; Canto general, de Pablo Neruda; y Las venas abiertas de América Latina, de Eduardo Galeano, son los libros que, según los lectores de Papeles perdidos, han contado y retratado mejor la historia de América Latina en Narrativa, Poesía y Ensayo. El resultado deja claro que los autores del boom y de quienes lo precedieron son los que los lectores consideran que mejor han descrito al continente. Es decir, autores que hace ya tiempo son clásicos de la literatura en español. Dentro de los seleccionados, el título más antiguo es Martín Fierro, de José Hernández, de 1872; mientras el más reciente es Inventario II, de Mario Benedetti.

Doscientos internautas participaron en esta encuesta convocada en el especial Babelia de Guadalajara, México. Los lectores citaron más de 250 títulos pertenecientes a unos 160 escritores. Los libros que ocuparon el primer lugar en cada uno de los géneros lo hicieron con una gran diferencia respecto a la segunda, es más, duplicaron las cifras del segundo, y a su vez, éstas las del tercero. El apartado de Narrativa es en el que más títulos se citaron, 122, pertenecientes a 70 autores. En Poesía se mencionaron 82 libros de poco más de 50 poetas. Y en Ensayo aparecen 59 títulos firmados por cerca de 40 escritores.

Narrativa
1- Cien años de soledad (1967), de Gabriel García Márquez
2- Pedro Páramo (1955), de Juan Rulfo
3- El señor presidente (1946), de Miguel Ángel Asturias
4- Conversación en La Catedral (1969), de Mario Vargas Llosa
5- El reino de este mundo (1949), de Alejo Carpentier
6- La ciudad y los perros (1963), de Mario Vargas Llosa
7- Los detectives salvajes (1998), de Roberto Bolaño
8- Rayuela (1963), de Julio Cortázar
9- La guerra del fin del mundo (1981), de Mario Vargas Llosa
10- Paradiso (1966), de José Lezama Lima

Poesía
1- Canto general (1950), de Pablo Neruda
2- Los heraldos negros (1918), de César Vallejo
3- Obra poética de Jorge Luis Borges
4- Martín Fierro (1872 y 1879), de José Hernández
5- Inventario I y II (1963 y 1994), Mario Benedetti

Ensayo
1- Las venas abiertas de América Latina (1971), de Eduardo Galeano
2- El laberinto de la soledad (1950), Octavio Paz
3- Memorias del fuego I, II y III (1982, 84 y 86), de Eduardo Galeano

4- 7 ensayos de interpretación de la realidad peruana (1928), de José Carlos Mariátegui
5- El espejo enterrado (1992), de Carlos Fuentes

Otras estadísticas de la encuesta muestran la preferencia por varios autores, algunos de ellos fueron citados con varios libros. En Narrativa Vargas Llosa con seis, García Márquez y Carlos Fuentes con cinco, Julio Cortázar con cuatro y Juan Carlos Onetti, Ernesto Sábato, Roberto Bolaño y Alejo Carpentier con tres libros cada uno. En Poesía, Benedetti fue citado con siete libros, Neruda con cinco y César Vallejo con tres. En Ensayo Carlos Monsiváis participó con cuatro libros y Galeano, Paz y Vargas Llosa con tres libros cada uno./papeles perdidos/El País/LIVDUCA

martes, 20 de julio de 2021

Literatura que trata la creatividad y los trastornos mentales. Ivette Durán Calderón

 

Con frecuencia se habla de la esquizofrenia, la depresión, el trastorno

bipolar o de los sicópatas. Pese a ser temas recurrentes, resulta difícil, sino complicado describirlas, ya que a cada persona afecta o impresiona de manera diferente, ya sea porque las sufren o porque conviven con alguien que las padece.

La sociedad actúa de manera cruel o indiferente, ya que los aglutina a todos en una misma categoría: enfermos mentales.

El tema es complejo y sensible, tanto que ya es motivo de preocupación de las entidades pertinentes, tal es el caso de La Organización Mundial de la Salud, la cual lleva años advirtiendo del brutal impacto de las enfermedades mentales.

Por otro lado, y de manera paralela, la creatividad literaria es la que da vida y personalidad propia a los personajes, transmiten realismo al representar lo que viven dentro de una historia. Resumiendo: la creatividad es la que crea situaciones, características y personalidad logrando que el lector se refleje o desee ser parte de la obra o, incluso, busque en ella una forma de ver y enfrentar su propia vida. El lector se siente parte de la trama, sufre, ama, se divierte, ríe llora y siente compasión, rabia, dolor, mezcla de sentimientos.

 

Tes Nehuén de manera amena y objetiva, no ofrece esta interesante selección de libros cuyos autores contemporáneos nos invitan a reflexionar.

Un tema que me fascina desde hace muchos años es la relación entre dificultades emocionales para enfrentarse a la vida y el surgimiento de la creatividad. Todos sabemos que la mayoría de los genios de la historia del arte atravesaron situaciones emocionales delicadas, muchos de ellos fueron tildados de locos y privados de su libertad, y aun así escribieron, pintaron, compusieron música. Evidentemente, existe una estrecha relación entre las dificultades para vivir y el surgimiento del arte. En el mundo de la literatura, existen muchísimos nombres surgidos de esa rotura.


Las crías cantaron el hambre
Abel Azcona

Es la primera publicación recopilatorio de poesía. Las crías cantaron al hambre se escribe a modo de homenaje, reescritura y reinterpretación íntima de la obra poética de Leopoldo María Panero.

Este libro no trabaja el tema de las dolencias mentales directamente, pero se encuentra atravesado por ellas. Azcona nos brinda un poemario que escarba en la miseria del abandono infantil, que se enfrenta con dientes a una sociedad que lucha contra el aborto sin ponerse a meditar en lo más importantes: esos niños obligados a nacer, ¿qué tipo de vida tienen? ¿De qué manera sobreviven a la idea de no haber sido deseados por sus progenitores? Es un poemario impresionante, con un estilo propio que se lee con la voz quebrada pero la rabia en lugar de apagarla la eleva, la vuelve contra el mundo.

El abandono, la pedofilia en la iglesia, la forma en que la soledad del niño huérfano no afecta a la sociedad, la vulnerabilidad, todo eso está en este libro. Pero hay más, Azcona realiza un cruce fabuloso entre su poética y la de María Panero, lo que le otorga a su voz una hondura imposible. Un libro que nadie debería dejar de leer.

Panero y la antipsiatría Albert Kadmon

He recomendado muchísimo Panero y la antipsiquiatría, de Albert Kadmon (Antipersona), porque lo he


leído varias veces y me parece un libro extraordinario. Inmenso en su brevedad y asombroso en su sensibilidad. A través de una exploración biográfica en la figura de Leopoldo María Panero, Kadmon indaga en torno a los invisibles hilos que sostienen la medicina clínica y los peligros que atañen a ese mundo en el que se confía con total entrega.

Lo que encontramos en este libro es un repaso sobre los hechos más importantes en la historia de la antipsiquiatría y una interesante indagación en el trabajo poético de uno de los poetas más increíbles de la literatura española. Sin lugar a dudas es una lectura que seguiré recomendando y que te invito con ganas a leer si te interesa el tema de la locura y la creatividad.


La canción de NOF4
Raúl Quinto

Una de las lecturas de este año ha sido este libro fabuloso de Raúl Quinto, La canción de NOF4 (Jekyll & Jill). Podría pensarse como una biografía del poeta Nannetti, pero es mucho más. Es un libro amplio en el que caben datos históricos, exploración de la memoria en la historia de la salud mental y también elementos casi góticos, de terror psicológico, y por supuesto, reflexiones sobre creación y locura.

Lo más sorprendente de este libro es que tiene un tono que emana sensibilidad. Nos habla de la soledad de Nannetti, de su intento por sujetarse a algo que diera sentido a su cuerpo, a su estar en esta tierra, y ahí aparece el lenguaje, como una posibilidad, como un camino de búsqueda interior y universo íntimo en el que refugiarse. Es un libro verdaderamente extraordinario, que te va encantar y que te permitirá atar cabos en torno a esa estrecha y antiquísima relación entre locura y escritura.

La isla de las mariposas  Blanca Ansoleaga

Una novela preciosa sobre el viaje artístico a través de las peripecias del sentimiento es La isla de las


mariposas de Blanca Ansoleaga. En ella conocemos a Julia, una cantante de ópera que ha sido retirada del ejercicio de su profesión y recluida en un hospital psiquiátrico.

Una cosa muy interesante es que se presenta como una novela de remembranza. Julia va viajando a través de los sucesos de toda su vida y trata de reorganizar los diversos planos de su memoria, asociando hechos, colores, personas. La locura es el gran tema, el que vertebra toda la historia. Un desequilibrio que ha sido alimentado por la traición de las personas que más amaba. Un libro maravilloso, para experimentar los reveses de la vida y comprender el modo en que nuestra mente intenta protegernos de lo que más miedo nos genera.


El baile
Irene Nemirovsky

Si bien El baile no cumple con el estereotipo de novela sobre personajes desequilibrados, ofrece una lectura que nos permite acercarnos a esta reflexión. Antoniette es una joven de familia aristocrática que, teniéndolo todo, le falta lo único que realmente puede ayudarla a convertirse en alguien satisfecho, el aprecio de su madre. Esta herida mortal en su más tierna infancia la van empujando a un territorio de espinas y a una actitud de hiena feroz que le impiden relacionarse con el mundo de la manera en la que a ella le gustaría (o le convendría).

A través de esta lectura nos internamos en el corazón de un personaje brutal, lleno de conflictos interiores, pero también de anhelos. Y en esa posibilidad, donde lo monstruoso colinda con lo bello, la locura emerge como una forma de canalizar el dolor o de sostenerse frente a un mundo hostil. ¡Otra novela increíble de la grandísima Nemirovski!

Fuente: https://www.poemas-del-alma.com/blog/especiales/libros-sobre-creatividad

 


domingo, 21 de junio de 2020

Fernando Savater. Celebremos sus 73 años © Ivette Durán Calderón


©Ivette Durán Calderón


Fernando Sabater es un referente imprescindible para toda una generación en España debido a que es un filósofo y también escritor, se reconoce su destacada y amplia labor de divulgación y de crítica cultural.
  
Fernando Fernandez-Savater Martín es el nombre completo 
de este singular intelectual español, nacido un 21 de junio de 1947, en San Sebastían, Páís Vasco, España. Gratificante es para quien suscribe estas líneas saludar a este especial amigo y admirado autor.




                 Ivette Durán Calderón y Fernando Savater en México


 Celebremos su natalicio, hoy cumple 73 años divulgando su pensamiento y compartiendo sus conocimientos. Es sabido que desde pequeño demostró especial interés por la lectura y el ámbito del pensamiento, particularmente captaron su atención la literatura popular y las historietas.
  
Resumiendo su interesante biografía, resaltamos que Fernando Sabater ha sido profesor de filosofía por más de treinta años. Ha escrito más de 50 obras, entre ensayos políticos, literarios y filosóficos, narraciones y teatro, además de cientos de artículo en la prensa española y extranjera. Algunos de sus libros han sido traducidos a más de veinte lenguas. Posee varios doctorados honoris causa otorgados por universidades de España, Europa y América, así como de diversas condecoraciones, entre ellas la Orden del Mérito Constitucional de España, la Gran Cruz del águila Azteca y es Chevalier des Arts et Lettres por el Gobierno de Francia. Ética para Amador, Política para Amador y Las preguntas de la vida, con las que ha tratado de acercar la filosofía a los jóvenes se han convertido en auténticos best Sellers.

Luego de concluir filosofía en la Universidad Complutense de Madrid, tuvo un dinámico desempeño como profesor ayudante en las facultades de Ciencias Políticas y de Filosofía de la Universidad Autónoma de Madrid donde, el año 1971, cesó sus prácticas docentes debido a cuestiones políticas. También se desempeñó como educador en la UNED (Universidad Nacional de Educación a Distancia) así como en la Universidad del País Vasco. Se involucró con diferentes agrupaciones opositoras al terrorismo y que luchan por la paz en el País Vasco, así como con el partido político UPD (Unión, Progreso y Democracia).

Como recordatorio puntual, referimos que en abril de 2013 ocupó el puesto 47 de los 65 pensadores más influyentes del mundo, según la revista británica Prospect, especializada en política y economía, como resultado de una votación realizada en más de 100 países con más de 10.000 votos computados. En enero de 2019 se mostró abiertamente a favor de que los votos del grupo español VOX ayudasen al partido que defiende, para terminar con la presidencia del socialista Pedro Sánchez. Finalmente, cabe denotar que sus críticas al nacionalismo vasco lo situaron en frecuentes polémicas. Fue amenazado de muerte por ETA y vivió protegido por escolta durante más de una década, hasta finales de 2011. Los nacionalistas periféricos, especialmente los vascos, lo acusan de ser nacionalista del signo contrario, españolista y centralista.
  


Su vida personal y familiar las ha sabido mantener al margen de su carrera literaria. Se aferró a su soledad desde el fallecimiento de su compañera de vida por 35 años, Sara Torres fallecida en marzo de 2015.



La peor parte. Memorias de amor (2019) es el libro más 
personal, íntimo y emotivo que el filósofo vasco ha escrito en
su vida; en él relata su historia junto a su eterno amor. Fiel a sus hábitos, recorre diariamente seis kilómetros a pie. Pero también es fiel a sus sentimientos y a sus recuerdos, en el acogedor salón de su casa de San Sebastián, rodeado de libros, muñecos de superhéroes y copas de txakolí (vino blanco), hace derroche de sus dotes oratorias, recuerda, ríe y también llora.

“Debía intentar hablar de ella, no sólo de su pérdida, sino de ella viva y palpitante, de lo que vivimos juntos, de todo lo que me dio y no sólo de lo que me quitó su ausencia. Aún más, secarme las lágrimas y tratar de acercarme a lo que ella fue en sí misma, sin relación conmigo, su indómito secreto que apenas vislumbré y amé a ciegas. Pero también contar el padecimiento que sufrió en los meses postreros, atroz y definitivo, soportado con mayor coraje del que yo demostraba con mis gemidos exhibicionistas”.

“No, nunca he sido fiel en el terreno erótico; es más, no considero la fidelidad una virtud sino una triste y fea superstición, como decía Spinoza a otros respectos. Un puro fastidio, vaya, aunque a veces hay que disimular para no herir esa susceptibilidad amorosa que, aunque nos resulte risible en los demás, cada cual guarda a flor de piel. No fui fiel a Pelo Cohete, en los primeros tiempos de nuestra relación a sabiendas de ella, luego de manera secreta, discreta. Y, por tanto, tampoco fui del todo sincero, eso es lo que más me repugna al recordarlo aunque fuese indispensable, aunque fuesen sólo mentiras limpias y delicadas, mentiras para todos los públicos. Ella jamás dudó de cuanto le dije, de mis explicaciones legendarias: como nunca me mentía, no me relacionaba con la necesidad de mentir. Esta disposición facilitaba mucho mis manejos clandestinos, pero empeoraba la polución de mi conciencia”.

El hombre al que sus compañeros de colegio llamaban “gorila” (“por mis grandes orejas despegadas del cráneo, mi fealdad, los extraños movimientos hacia atrás y en círculos que hago involuntariamente con la cabeza, mi forma de andar levemente espástica y nerviosa, mi ojo bizco y por mi tendencia pueril a lanzar largas peroratas histriónicas con voz tonante y palabras rebuscadas”) tiene ahora 72 años y no puede afirmar que las penas las cura el tiempo o que uno se deshaga de ellas escribiendo. Al contrario: lleva casi un lustro sintiéndose como un boxeador noqueado, como alguien que ya no vive y sólo sobrevive. Incluso ha llegado a afirmar que ha pensado en el suicidio, que si un etarra le diera hoy un tiro en realidad le estaría haciendo un favor y que, hace año y medio, cuando le encontraron un tumor en el recto (“afortunadamente en fase inicial”), se lo tomó con bastante tranquilidad porque perder a Sara es la peor desgracia que le ha ocurrido y cualquier otra cosa está por debajo de eso. https://www.milenio.com/cultura/laberinto/fernando-savater-un-viudo-triste-y-solitario


¿Muñecos de superhéroes? Efectivamente, son variados y de diferente época, es una colección interesante que conserva con especial afecto. Recordemos que en 1976 publicó el ensayo La infancia recuperada, en cuyas páginas se defienden la necesidad de la ficción novelada y la pasión de contar frente a la sofisticación de la narrativa comprometida con la experimentación lingüística y estructural. En su crítica literaria, Savater retoma y propone con entusiasmo la narración fantástica, la historia de los contenidos éticos y heroicos a través del análisis de autores y personajes como Julio Verne, Sherlock Holmes, Guillermo Brown, Jack London o H. P. Lovecraft.

Una etapa posterior de su profundización a lo largo de los 
itinerarios narrativos se corresponde con Criaturas del aire
(1979).


En esta obra, una serie de personajes de la historia o de la literatura, como Tarzán, la Bella Durmiente, Drácula, Juliano el Apóstata, Mijaíl Bakunin o el mismo Savater, monologan sobre sus vidas, el destino, la violencia, el amor o la muerte, y confirman, desmienten y narran situaciones de su existencia.




En 1981 escribe su primera novela, Caronte aguarda, narración policíaca que mezcla una trama personal con una conspiración política, y que constituye una meditación sobre las formas del mal, el delito y la venganza. A esta le siguieron El diario de Job (1983) y El dialecto de la vida (1985).



Precisamente, de la mano de la Editorial ARIEL, Savater presenta un proyecto online para reflexionar debatir sobre ética, política y filosofía. Una invitación para pensar sobre los nuevos retos que debe afrontar la sociedad actual.  Es un espacio creado por y para todos aquellos interesados en el mundo de la ética, la filosofía y la política. Es sin duda, un punto de encuentro para interactuar y reflexionar sobre la vida.

Pensando con Savater

¿Qué es pensar con Savater? Es aceptar la invitación que nos hace a una valiosa reflexión moral a través de una serie de videos, a partir de sus obras más importantes y fundamentales.



Ética para Amador ofrece además de su Presentación, cuatro Microlecciones:
1. Relación entre libertad y culpa 2. ¡Se puede calificar una persona como buena o mala?
3. ¿Qué es la buena vida? 4. Diferencia entre ética y política. Asimismo, nos dice: Vete pensando en 1. Reflexión sobre “Ciudadano Keane” y 2. Reflexión sobre cita de Erich Fromm.


Política para Amador, además de la presentación, también
ofrece cuatro Microlecciones: 1. ¡Qué es para Savater la sociedad? 2. ¿Cómo sería una sociedad sin conflictos?
3. ¿Cuál fue la gran inversión griega? 4. ¿En qué consiste la corresponsabilidad social?. De igual forma nos dice Vete pensando en: 1. Reflexión sobre cita de Bertraand Russell y 2. Rflexión sobre cita de E. Canetti.

Premio Fernando Savater: estuvo en las aulas hasta la 4ta edición con el lema:  ¡Recuperemos la filosofía! Un premio que te hará pensar sobre, desde o contra Platón. En definitiva, pensar. (Fuente: Fuente: fernandosavater.com/manual-de-uso-php)

Obra:

Ensayo literario
La infancia recuperada, Madrid: Taurus, 1976
Apóstatas razonables, Barcelona: Madrágora, 1976
Criaturas del aire, Barcelona: Planeta, 1979
Sobre vivir, Barcelona: Ariel, 1983
Malos y malditos, Madrid: Alfaguara, 1997
Amor a Robert Louis Stevenson, Santander: Límite, 1998
Despierta y lee, Madrid: Alfaguara, 1998
La aventura africana, Madrid: Acuarela, 1998
Loor al leer (Crisolín), Madrid: Aguilar, 1998
Jorge Luis Borges: la ironía metafísica, Barcelona: Ediciones Omega, 2000
Poe y Stevenson: dos amores literarios, Santander: Límite, 2002
Misterio, emoción y riesgo, Barcelona: Ariel, 2008
La música de las letras, Barcelona: Sello Editorial, 2010
Las ciudades y los escritores, Barcelona: Debate, 2013
con Sara Torres: Aquí viven leones, Barcelona: Debate, 201527
Ensayo filosófico y político
Nihilismo y acción, Madrid: Taurus, 1970
La filosofía tachada, Madrid: Taurus, 1972
Apología del sofista y otros sofismas, Madrid: Taurus, 1973
Ensayo sobre Cioran, Madrid: Espasa, 1974
Escritos politeístas, Madrid: Editora Nacional, 1975
De los dioses y del mundo, Valencia: Fernando Torres, 1975
La filosofía como anhelo de la revolución, Madrid: Endymion, 1976
Para la anarquía y otros enfrentamientos, Barcelona: Tusquets, 1977
La piedad apasionada, Salamanca: Ediciones Sígueme, 1977
Conocer Nietzsche y su obra, Barcelona: DOPESA, 1977
Panfleto contra el todo, Barcelona: DOPESA, 1978
Isabel Villar: en el jardín de la madre, Madrid: Rayuela, 1978
El estado y sus criaturas, Madrid: Ediciones Libertarias, 1979
La tarea del héroe, Madrid: Taurus, 1981
Impertinencias y desafíos, Madrid: Legasa, 1981
Invitación a la ética, Barcelona: Anagrama, 1982
Sobras completas, Madrid: Ediciones Libertarias, 1982
Contra las patrias, Barcelona: Tusquets, 1984
Las razones del antimilitarismo y otras razones, Barcelona: Anagrama, 1984
Instrucciones para olvidar El Quijote, Madrid: Taurus, 1985
El contenido de la felicidad, Madrid: Ediciones El País, 1986
con Javier Sádaba: Euskadi: pensar el conflicto, Madrid: Ediciones Libertarias, 1987
A decir verdad (memorias), Madrid: Fondo de Cultura Económica, 1987
Ética como amor propio, Barcelona: Mondadori, 1988
Humanismo impenitente, Barcelona: Anagrama, 1990
La escuela de Platón, Barcelona: Anagrama, 1991
Ética para Amador, Barcelona: Ariel, 1991
Política para Amador, Barcelona: Ariel, 1992
Sin contemplaciones, Madrid: Ediciones Libertarias, 1993
Idea de Nietzsche, Barcelona: Ariel, 1995
El mito nacionalista, Madrid: Alianza, 1996
La voluntad disculpada, Madrid: Taurus, 1996
El juego de los caballos, Madrid: Siruela, 1997
El valor de educar, Barcelona: Ariel, 1997
Así hablaba Nietzsche, Barcelona: Altera, 1997
Ética, política, ciudadanía, México: Grijalbo, 1998
Diccionario filosófico, Barcelona: Planeta, 1999
Las preguntas de la vida, Barcelona: Ariel, 1999
Diccionario del ciudadano sin miedo a saber, Barcelona: Ariel, 2000
Perdonen las molestias: Crónica de una batalla sin armas contra las armas, Madrid: El País-Aguilar, 2001
A caballo entre milenios, Madrid: Aguilar, 2001
Ética y ciudadanía, Barcelona: Montesinos, 2002
Etnomanía contra ciudadanía, Santander: Límite, 2002
con José Luis Pardo: Palabras cruzadas: Una invitación a la filosofía, Valencia: Pre-Textos, 2003
Mira por dónde. Autobiografía razonada, Madrid: Taurus, 2003
Los caminos para la libertad: Ética y educación, Madrid: Fondo de Cultura Económica, 2003 (conferencias dictadas para la Cátedra Alfonso Reyes)
El valor de elegir, Barcelona: Ariel, 2003
El gran fraude: sobre terrorismo, nacionalismo y ¿progresismo?, Madrid: El País-Aguilar, 2004
Los diez mandamientos en el siglo XXI, Barcelona: Debate, 2004
La libertad como destino, Sevilla: Fundación José Manuel Lara, 2004
Los siete pecados capitales, Barcelona: Debate, 2006
La vida eterna, Barcelona: Ariel, 2007
Saliendo al paso (recopilación de artículos), Madrid: Espejo de Tinta, 2008
La aventura de pensar, Barcelona: Debate, 2008
El arte de ensayar, Barcelona: Galaxia Gutenberg, 2009
Historia de la filosofía. Sin temor ni temblor, Barcelona: Espasa, 2009
Tauroética, Madrid: Ediciones Turpial, 2010
Tirar de la cuerda (aforismos), Granada: Cuadernos del Vigía, 2012
Acerca de Santayana, Valencia: PUV, 2012
Ética de urgencia, Ariel, Barcelona, 2012
Figuraciones mías, Barcelona: Ariel, 2013
¡No te prives! Defensa de la ciudadanía, Barcelona: Ariel, 2014
Ética para la empresa, Barcelona: Conecta, 2014
Voltaire contra los fanáticos, Barcelona: Ariel, 2015
Contra el separatismo, Barcelona: Ariel, 2017
La peor parte. Memorias de amor, Barcelona: Ariel, 2019
Narrativa
Caronte aguarda, Madrid: Cátedra, 1981
Diario de Job, Madrid: Cátedra, 1983
El dialecto de la vida (homenaje a Robert Louis Stevenson), Barcelona: Plaza & Janés, 1985
Episodios pasionales (relatos), Madrid: Ediciones Libertarias, 1986
El jardín de las dudas, Barcelona: Planeta, 1993
A rienda suelta (novela infantil), Madrid: Alfaguara, 2000
El gran laberinto (novela fantástica), Barcelona: Ariel, 2005
La hermandad de la buena suerte, Barcelona: Planeta, 2008
Los invitados de la princesa, Barcelona: Espasa, 2012
Teatro
Juliano en Eleusis, 1981
Vente a Sinapia (1983) y Último desembarco (1987), Madrid: Espasa, 1988
Catón. Un republicano contra César, 1989
Guerrero en casa, 1992
El traspié. Una tarde con Schopenhauer (comedia escrita en 1988 para TVE con el título Un paso en falso), Barcelona: Anagrama, 2013
Premios y reconocimientos
V Premio Taurino Ciudad de Sevilla (2019)29
Premio Internacional Eulalio Ferrer (2015)
Doctor honoris causa por la Universidad de Panamá (2014)
Premio de la Cultura [Literatura] de la Comunidad de Madrid (2013)30
Premio Mariano de Cavia de Periodismo del diario ABC (2012)
Premio Internacional de Poesía y Ensayo Octavio Paz (2012)31
Premio Primavera de Novela (2012) por Los invitados de la princesa32
Premio ABC Cultural & Ámbito Cultural (2010)
Doctor honoris causa por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (2010)33
Doctor honoris causa por la Universidad de Colima (2010)[cita requerida]
Doctor honoris causa por la Universidad Nacional Autónoma de México (2009)[cita requerida]
Premio Internacional por la Igualdad y contra la Discriminación (2007)34
Doctor honoris causa por la Universidad Autónoma de Madrid (2006)35
Doctor honoris causa por la Universidad Metropolitana de Caracas (2001)
Premio de la Concordia Fernando Abril Martorell (2000)
Premio Ortega y Gasset de Periodismo (2000)
Premio Sájarov (2000) para el movimiento ¡Basta Ya!, del cual es parte
Premio Euskadi de Plata (1999) por Las preguntas de la vida.
Premio Continente de Periodismo (1999)
Doctor honoris causa por la Universidad Simón Bolívar (1998)
Premio de la Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico (1998)
Premio Francisco Cerecedo (1997)
Finalista del Premio Planeta (1993) con El jardín de las dudas
Premio Ijuve de Medios de Comunicación (1990)
Premio Pablo Iglesias (1989), sección de Ciencias Sociales
Premio Nacional de Ensayo (1982) por La tarea del héroe
Premio Anagrama (1982) por Invitación a la ética
Premio Mundo de Ensayo (1978) por Panfleto contra el todo

*Ivette Durán Calderón es jurista e investigadora histórico-social