viernes, 29 de mayo de 2020

Elena Poniatowska, la gran dama de las letras de México © Ivette Durán Calderón



©Ivette Durán Calderón


Hélène Elizabeth Louise Amélie Paula Dolores Poniatowska Amor, nació en París, Francia, un 19 de mayo de 1932.

 
Periodista, investigadora y autora de innumerables obras y artículos. Casada con el astrónomo Emmanuel Haro, de cuyo matrimonio tuvo tres hijos:
Emmanuel (1955), Felipe (1968), y Paula (1970). Se divorciaron en 1981, su ex esposo falleció en 1988.  

Muchas veces galardonada, su mayor gloria literaria por ahora es haber sido merecedora del “Premio Miguel de Cervantes” el año 2013. México es su patria putativa de la cual se honra en representar.

Esta mujer registrada con seis nombres, eligió el primero, Elena (en español) para darse a conocer y firmar sus escritos.

Reconocida periodista y autora mexicana nacida en Francia. Políglota (español, inglés y francés) especializada en trabajos sobre temas sociales y políticos centrados en aquellos considerados privados de sus derechos, en especial mujeres y gente de escasos recursos.

Si bien nació en su familia emigró a México durante la Revolución Mexicana, escapando de la Segunda Guerra Mundial. Elena, tenía entonces diez años de edad. Con dieciocho años y sin educación universitaria, comenzó a escribir para el periódico Excélsior en las columnas de sociedad. Pese a la postergación de los derechos de las mujeres (entre 1950 a 1970) escribió sobre temas sociales y políticos en periódicos. Incursionó asimismo, en libros de ficción y no ficción.

Su obra consagrada es “La noche de Tlatelolco” la cual versa sobre la
represión de las protestas estudiantiles de 1968 en la Ciudad de México. Pese a haber renunciado al título de Princesa de Polonia heredado de la familia real de su padre, le apodaron "La Princesa Roja" debido a su tendencia ideológica izquierdista.

Fue criada en Francia por un abuelo que era escritor y una abuela que le mostraba fotos sobre México, incluidas fotografías en National Geographic que representaban a africanos, diciendo que eran indígenas mexicanos, y asustándola a ella y a sus hermanos con historias sobre canibalismo. Inició su formación en Francia en Vouvray en el Loira. Al arribar a México, retomó su educación en el Liceo Franco-Mexicano, luego en el Eden Hall y la escuela secundaria en el Sacred Heart Covent. En México aprendió a escribir y adquirió su propio estilo periodístico, de ese modo prestó sus servicios en el periódico Excelsior. No obtuvo formación académica universitaria.


La relación con su madre fue muy cercana, aunque no estaba contenta de que su hija fuera etiquetada como "comunista" y se mantuvo reacia a leer la novela que escribió sobre la activista política Tina Modotti, "Tinísima".


Actualmente Poniatowska lleva una vida apacible, acude al gimnasio con
regularidad, disfruta de los quehaceres domésticos y administra los pagos de servicios básicos. Escribe desde su casa, en inmediaciones de Chimalistac , una colonia del sur de la Ciudad de México correspondiente a la Alcaldía Álvaro Obregón. Chimalistac está formado, por un pueblo —de origen prehispánico— y un fraccionamiento de finales del siglo XIX, establelcido en los terrenos de lo que fue la huerta del colegio Carmelita de San ángel. La casa acondicionada con buen gusto, está atiborrada de libros y fotografías familiares y sociales. 

También cuenta con hermosas pinturas de Francisco Toledo, es decir, Francisco Benjamín López Toledo, artista plástico mexicano de orígenes zapotecas que también tuvo una destacada labor como activista de izquierda.

Poniatowska ha publicado novelas, libros de no ficción, ensayos periodísticos y muchos adelantos y prólogos de libros sobre artistas mexicanos. Gran parte de su escritura se ha centrado en temas sociales y de derechos humanos, en especial todo lo relacionado con las mujeres y los pobres.

Comenzó su carrera como escritora en 1953 a los 21 años de edad, al
principio publicó bajo su nombre francés de Hélene, a veces usaba los nombres —a modo de seudónimo—, de Elena o Anel. Su primer libro publicado en 1954, fue Lilus Kilus (cuya historia trata de la mayoría de edad de las mujeres mexicanas antes del feminismo. Se enfoca en una niña curiosa, moldeada cuidadosamente por la sociedad para convertirla en una novia obediente).

Desde entonces dio rienda suelta a una carrera matizada de periodismo y escritura creativa. Destacó por ser la sutil voz en una sociedad patriarcal, pese a que se la llamaba "Elenita" (pequeña Elena), y pese también a que su trabajo se descartaba con relativa frecuencia por ser consideradas entrevistas ingenuas y literatura "infantil”.

El trabajo más influyente de Poniatowska fueron las "narraciones testimoniales", escritos basados ​​tanto en hechos históricos como en relatos de personas que normalmente no son registradas por los medios de comunicación. 

Ella comenzó a escribir sobre temas sociales después de una visita a Lecumberri (una antigua prisión famosa), para entrevistar a varios trabajadores ferroviarios encarcelados declarados en huelga. Entrevistó al Subcomandante Marcos en 1994.

Gran parte de este trabajo ha sido compilado en siete volúmenes, incluyendo Todo México (1991–1999), Domingo siete (1982) y Palabras cruzadas (1961). Su libro más conocido de este tipo es La noche de Tlatelolco, que contiene los testimonios de las víctimas de la masacre de estudiantes de 1968 en la Ciudad de México.

Se la reconoce como una de las fundadoras del periódico La Jornada, Fem, una revista de corte feminista, Siglo XXI, una editorial y la Cineteca Nacional, el instituto nacional de cine.

Sus obras han sido traducidas al inglés, polaco, francés, danés y alemán, a
partir de la década de 1990. Escribió una obra llamada Meles y Teleo: apuntes para una comedia y la novela De noche vienes  ("You Come by Night") la cual fue adaptada al cine en 1997, dirigida por Arturo Rispstein protagonizada por María Rojo y Tito Vasconcelos. 

También ha publicado biografías del premio Nobel Octavio Paz y del artista Juan Soriano.


Incomprensiblemente, pese a ser reconocida como la "gran dama" de las letras de México, no ha obtenido el reconocimiento mundial, tal como ocurrió con otros autores prolíficos latinoamericanos de su generación. Tampoco integra oficialmente la élite de México, no ha recibido nombramientos diplomáticos, como es el caso de Carlos Fuentes, quien comentó al respecto, que Elena se encontraba demasiado ocupada en los barrios bajos de la ciudad o comprando víveres. Aunque ella admite que tales comentarios se dicen en broma, afirma con cierta nostalgia que siente que la consideran más una sirvienta, una cocinera o incluso un conserje en la "gran casa de la literatura mexicana".

Por más de treinta años, Elena Poniatowska ha impartido un taller semanal de
escritura, con el objetivo de influir en una generación renovada de escritores mexicanos, incluidos Silvia Molina y Rosa Nissán. Siente que alcalnzó su objetivo.

Sin duda la valoración crítica de su obran coincide en afirmar que aquella es un cruce entre ficción literaria y construcción histórica. Comenzó a crecer en la década de 1960 y maduró en la década de 1970, al dedicarse a producir obras en solidaridad político social.

Aunque prefiere la escritura creativa, sus escritos creativos son meditaciones filosóficas y evaluaciones de la sociedad y los marginados dentro de ella.

Su estilo es libre y coloquial, carente de solemnidad. No es una escritora imparcial, ya que actúa como defensora de aquellos que siente que no tienen voz.

Destaca una declaración que hizo al periódico La Jornada, manifestando que
el movimiento estudiantil de 1968 dejó una profunda huella en su vida causando que su conciencia cambiara cuando los estudiantes fueron asesinados por su propia policía. Fue la motivación para escribir con el propósito de cambiar a México. 

Visitó a presos políticos y otros detenidos en la cárcel, especialmente huelguistas y estudiantes protestantes de 1968. Según una biografía cuya edición en inglés fue nominada al Premio Pulitzer, su casa estuvo vigilada las 24 horas. Fue arrestada dos veces (la primera fue detenida por doce horas y la segunda, por dos), cuando espectaba las manifestaciones. Por razones personales, ella nunca ha escrito ni habla al respecto.

Involucrada en las causas de sus protagonistas —generalmente mujeres—, también se puede incluir a los trabajadores agrícolas, indígenas, y zapatistas en Chiapas en la década de 1990. Se considera feminista y observa los movimientos civiles con simpatía y entusiasmo. Ha rechazado ofertas políticas, aunque se involucró en la campaña presidencial de 2005 de Andrés Manuel López Obrador. Escribió sobre la ocupación de siete semanas del Zócalo que siguió a la pérdida de López Obrador en 2006. Culpó a los empresarios de México y a los Estados Unidos por su pérdida, así como a la ingenuidad del entonces candidato perdedor.

Sus principales trabajos de investigación incluyen La noche de Tlatelolco
(Masacre en México) (1971). Fuerte es el silencio (Strong is Silence) (1975) y Nada nadie. Las voces del temblor (Las voces del terremoto) (1988). Con relación a su libro sobre Tlatelolco, cuenta que se enteró de la masacre, la noche del 2 de octubre de 1968, cuando su hijo tenía sólo cuatro meses. Después, Poniatowska salió a las calles del vecindario y comenzó a entrevistar a personas mientras todavía había sangre en las calles y zapatos esparcidos, asimismo se cruzó con madres buscando a sus hijos que no habían regresado a casa.

El libro contiene entrevistas con informantes, testigos oculares, ex prisioneros que se entremezclan con poemas de Octavio Paz y Rosario Castellanos, extractos de textos y periódicos prehispánicos, así como lemas políticos. Masacre en México fue el único libro publicado sobre el tema durante veinte años, contradiciendo la cuenta del gobierno de los eventos y el número de muertos. El gobierno le ofreció el Premio Xavier Villaurrutia en 1970 por el trabajo, pero ella lo rechazó.

Similar misión se fijó después del terremoto de 1985 en la
Ciudad de México. Su libro sobre este evento Nada, Nadie, las voces del temblor fue una recopilación de relatos de testigos oculares no sólo de la destrucción del terremoto, sino también de la incompetencia y corrupción del gobierno posterior. Fue considerado como una denuncia social. 

Fuerte es el silencio trata sobre varios temas, especialmente las familias de prisioneros políticos desaparecidos, los líderes de los movimientos de trabajadores, otra mirada a la masacre en Tlatelolco y otros que han desafiado al gobierno.

Tinísima es una biografía ficticia de la fotógrafa y activista política italiana Tina Modotti. Querido Diego, te abraza Quiela, es una recreación epistolar de la relación de Diego Rivera con su primera esposa, la pintora rusa Angelina Beloff con el objetivo de "descon iconizarlo".

Hasta no verte Jesús mío, de 1969, cuenta la historia de Jesusa Palancares, una pobre mujer que luchó en la Revolución mexicana y que luego se convirtió en lavandera en la Ciudad de México.  Basado en entrevistas realizadas con la mujer que fue modelo para el personaje principal durante un período de unos diez años, este libro se considera un gran avance en la literatura testimonial.

Las Soldaderas: Mujeres de la Revolución Mexicana trata sobre las mujeres
que estaban en combate acompañadas de fotografías de la época.

Las siete cabritas (Las siete cabras pequeñas) son aproximadamente siete mujeres en la sociedad mexicana del siglo XX, de las cuales solo una es conocida, Frida Kahlo. Los otros son Pita Amor, Nahui Olín, María Izquierdo, Elena Garro, Rosario Castellanos y Nellie Campobello.

La piel del cielo (The Skin of the Sky) proporciona descripciones conmovedoras de varias regiones de México, así como el funcionamiento interno de la política y el gobierno.

Primer premio de literatura en 1971 para la novela Hasta no verte Jesús mío. Recibió este premio nuevamente en 1992 con su novela Tinísima.

Fue nominada para el codiciado Premio Villaurrutia en la década de 1970, pero lo rechazó diciendo al presidente mexicano: "¿Quién otorgará un premio a los que cayeron en Tlatelolco en 1968?"

En 1979, ella fue en México, la primera mujer en ganar el Premio Nacional de Periodismo por su contribución a la difusión de la expresión cultural y político mexicano.

En 2000, las naciones de Colombia y Chile otorgaron a Poniatowska sus más altos galardones de escritura.

En 2001, recibió el Premio Nacional de Literatura José Fuentes Mares en 2001, así como el premio anual a la mejor novela de la editorial española Alfaguara, Premio de Novela Alfaguara por su novela La piel del cielo.

La International Women's Media Foundation le otorgó el Lifetime Achievement Award en 2006, en reconocimiento por su trabajo.También ganó el Premio Rómulo Gallegos en 2007 con su libro El Tren pasa primero. En el mismo año, recibió el Premio Iberoamericano por el gobierno del alcalde de la Ciudad de México.

Ha recibido doctorados honorarios de la Universidad Nacional de México UNAM, la universidad estatal de Sinaloa, la Universidad Autónoma de Sinaloa (1979), la Nueva Escuela de Investigación Social en la ciudad de Nueva York (1994), la Universidad Autónoma Metropolitana de México (2000) y el Universidad de Puerto Rico (2010).

Otros premios incluyen la Biblioteca Breve (Biblioteca Breve) para la novela
Leonora, premios del Club de Periodistas; Premio de Periodismo Manuel Buendía y el Premio Radio UNAM por su libro de entrevistas con autores mexicanos titulado Palabras Cruzadas. 

Fue seleccionada para recibir el Premio Literario Nacional de México, pero lo rechazó e insistió en que debería ir a Elena Garro, aunque ninguna de las mujeres finalmente lo recibió.

Recibiendo el Premio Cervantes
En 2013, ganó el Premio Cervantes de España, el mayor premio literario en español existente por las obras de toda una vida de autor, convirtiéndose en la cuarta mujer en recibir dicho reconocimiento, después de Maria Zambrano (1988), Dulce Maria Loynaz (1992) y Ana Maria Matute (2010). Elena Poniatowska recibió el Premio Cervantes por su "brillante trayectoria literaria en diversos géneros, su estilo especial en la narrativa y su dedicación ejemplar al periodismo, su trabajo sobresaliente y su firme compromiso con la historia contemporánea".

Para corregir el registro de la historia, sobre la muerte de su hermano Jan Poniatowski Amor, ella aclara que Jan murió en un trágico accidente automovilístico y no en la insurrección de Tlatelolco Elena dedicó su libro a la memoria de su hermano, sin ninguna intención.

Celebrando su cumpleaños 88
En reciente entrevista grabada 
y transmitida en Facebook (https://www.facebook.com/CulturaUANL/) y YouTube de Cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo Léon, Poniatowska se refirió a la gente —como sus vecinos—, que tienen una casa y nunca les va mal o quizá tienen desgracias personales, pero nunca son carne de cañón para una matanza, un robo o una pandemia como la que estamos viviendo, y que les toca a otros que no tienen las condiciones de vida que tenemos.

En esta época afectados como estamos por el Covid 19, Poniatowska cumple la cuarentena trabajando y como ella dice, “ordenando las cartas de Octavio Paz, Carlos Monsiváis y Rosario Castellanos, y escribiendo la segunda parte de su novela El amante polaco sobre Stanislaw August Poniatoski (1732-1798), último rey de Polonia. Ya estoy en los años finales de mi vida, quise saber de mí más que de mi tatarabuelo, hace 200 años.”

Ivette Durán Calderón con Elena Poniatowska

Entre felicitaciones, tarjetas y flores, Elena Poniatowska, celebró su cumpleaños, participando en la jornada inaugural del Festival Alfonsino 2020 ¡Reyes se queda en casa!, donde entre otros temas, propuso ser más generosos y ocuparnos más de aquellos que no tienen nada y ahora son las principales víctimas del coronavirus.

 ¡Que sean sus primeros 93! (2025)


Publicaciones:

1954 - Lilus Kikus (colección de cuentos)
1956 - "Melés y Teleo" (cuento, en la revista Panoramas)
1961 - Palabras cruzadas (crónicas)
1963 - Todo comenzó el Domingo (crónico)
1969 - Hasta no verte, Jesús mío (novela)
1971 - La noche de Tlatelolco, sobre la masacre de Tlatelolco de 1968 (relato histórico)
1978 - Querido Diego, te abraza Quiela (colección de cartas ficticias de Angelina Beloff a Diego Rivera)
1979: Gaby Brimmer, autobiografía coescrita de la autora y activista por los derechos de los discapacitados, Gabriela Brimmer.
1979 - De noche vienes (colección de cuentos)
1980 - Fuerte es el silencio (relato histórico)
1982 - Domingo Siete (crónico)
1982 - El último Guajolote (crónico) [La última Turquía]
1985 - ¡Ay vida, no me mereces! Carlos Fuentes, Rosario Castellanos, Juan Rulfo, la literatura de la Onda México (ensayo)
1988 - La flor de lis (novela)
1988 - Nada, nadie. Las voces del temblor, sobre el terremoto de 1985 en la Ciudad de México (relato histórico) [ Nada, nadie: las voces del terremoto]
1991 - Tinísima (novela)
1992 - Frida Kahlo: la cámara seducida (en español. Co-escrito con Carla Stellweg también en inglés como Frida Kahlo: The Camera Seduced)
1994 - Luz y luna, las lunitas (ensayo)
1997 - Guerrero Viejo (fotos e historias orales de la ciudad de Guerrero, Coahuila, inundada por la represa del Río Grande) ISBN  978-0-9655268-0-7
1997 - Paseo de la Reforma (novela) [ Paseo de la Reforma]
1998 - Octavio Paz, las palabras del árbol (ensayo)
1999 - Las soldaderas (archivo fotográfico) [ The Soldier Women]
2000 - Las mil y una ... La herida de Paulina (crónica)
2000 - Juan Soriano, niño de mil años (ensayo)
2000 - Las siete cabritas (ensayo)
2001 - Mariana Yampolsky y la buganvillia
2001 - La piel del cielo (novela, ganadora del Premio Alfaguara de Novela 2001)
2003 - Tlapalería (colección de cuentos) [Traducido al inglés como El corazón de la alcachofa]
2005 - Obras reunidas (obras completas)
2006 - El tren pasa pimero (novela, Ganador del Premio Rómulo Gallegos)
2006 - La Adelita (libro infantil)
2007 - Amanecer en el Zócalo. Los 50 días que confrontaron a México (relato histórico)
2008 - El burro que metió la pata (libro infantil)
2008 - Rondas de la niña mala (poesía, canciones)
2008 - Jardín de Francia (entrevistas)
2008 - Boda en Chimalistac (libro infantil)
2009 - No den las gracias. La colonia Rubén Jaramillo y el Güero Medrano (crónica)
2009 - La vendedora de nubes (libro infantil) [ El vendedor de las nubes]
2011 - Leonora (novela histórica sobre el pintor surrealista Leonora Carrington, Premio Seix Barral Biblioteca Breve)
2012 - El corazón de la alcachofa. Trans. George Henson. Miami: Alligator Press (colección de cuentos) [En español: Tlapalería /ferretería]

Fuente: Recopilación y compilación comparada y mejorada con las declaraciones de la Sra. Poniatowska.
Datos bibliográficos contrastados en LA Biblioteca del Colegio de México https://www.colmex.mx/ y la Biblioteca Nacional de México-UNAM http://www.bnm.unam.mx/ Hemeroteca y Archivos especiales. Datos contrastados y fotografías:

 * Ivette Durán Calderón, es jurista, autora e investigadora histórico social.

Murcia, a través de sus autores, conocerla es amarla ©Ivette Durán Calderón


 ©Ivette Durán Calderón


Un recuerdo muy emotivo que ha sembrado en mi corazón el terrible flagelo del Covid 19, ha sido la confraternidad multicultural a través de la literatura y sus protagonistas, es decir: autores y lectores.

Una inesperada tarde, recibí un particular desafío, consistente en publicar las portadas de 10 libros de mi preferencia. La verdad es que los que me gustan son muchos más, de ese modo mi pequeña biblioteca familiar, está clasificada por géneros literarios de cada país, y sus respectivas ciudades.

Recordé entonces, a esa pléyade de autores murcianos que voy conociendo día a día a través de sus escritos, y de manera especial rememoré a los grandes, a los que son verdadero referente del ser y hacer murciano. Que ese particular desafío viniera de un entrañable amigo, José Ángel Castillo Vicente,lo hizo más interesante por tratarse de un muy querido murciano quien, además de ser experto en ciencias empresariales, es un magnífico escritor y mejor poeta.  Autor de poemarios, artículos, comentarios y críticas de opinión; participa en diferentes
eventos literarios y culturales, es decir, está muy relacionado con el mundo intelectual.

Significativo apego ha despertado en mí uno de sus magníficos poemarios: “Abuelos y nietos”, por su cálida forma de tocar los sentimientos más sublimes, que son privilegio de pocos: el ser abuelos. Estoy bendecida por la vida al tener una hermosa nieta murciana, la pequeña Sofía.

Al arribar a Murcia, con el propósito de residir en tan bella ciudad, lo primero que hice fue conocer su historia a través de sus autores; por eso es que demasiado trabajo me ha costado elegir a sólo diez de ellos, los mismos quedan como testimonio del infinito amor a su cultura, sus tradiciones, su gracejo y su gente.

José Martínez TornelRomances populares Murcianos
Patiño, Murcia, 5 de septiembre de 1845 - Murcia, 11 de mayo de 1916. Periodista, abogado, escritor y durante un tiempo, archivero en la ciudad de Murcia. Fundador y director del Diario de Murcia, siempre estuvo muy interesado en las tradiciones murcianas.

José Frutos BaezaCajines y Albares 

Murcia, 11 de enero de 1861 - 29 de marzo de 1918


Poeta y escritor en el dialecto murciano. 

Sus temas se han centrado en la Huerta de Murcia en sus colaboraciones literarias. Pedro Jara Carrillo le dio el título de último panocho a su muerte.





José Luis Castillo PuchéAmérica de cabo a rabo

Yecla, Murcia, 4 de julio de 1919-Madrid, 2 de febrero de 2004

Escritor de novelas, de cuentos y ensayos, pero fue también periodista, biógrafo, editor, viajero y profesor de periodismo.



José Pío Tejera y R. de MoncadaBiblioteca del Murciano o Ensayo de un Diccionario Biográfico

Murcia, 3 de mayo de 1846 - 6 de octubre de 1902
Investigador, divulgador cultural y escritor. 

Desde su puesto de director de la Biblioteca Regional de Murcia siempre estuvo muy interesado en la cultura murciana.



Antonio Oliver BelmásRubén Darío

Cartagena, Murcia,  29 de enero de 1903-28 de julio de 1968

Poeta, crítico literario e historiador del arte español, perteneciente a la Generación del 27. En 1931, Oliver fundó, junto a Carmen Conde, la primera Universidad Popular de Cartagena.


Carmen Conde Abellán: Once grandes poetisas hispanoamericanas

Cartagena, Murcia 15 de agosto de 1907 – Majadahonda, 8 de enero de 1996

Poetisa, escritora, dramaturga, ensayista y maestra española, considerada una de las voces más significativas de la generación poética del 27. Fue la primera académica de número de la Real Academia Española.



María Cegarra SalcedoCristales míos



La Unión, Murcia 1899 - 1993



Poetisa, y primera licenciada de España en Ciencias Químicas. ​



Alfonso Martínez MenaLa tierra de nadie

Alhama de Murcia, Murcia, 13 de marzo de 1928

Escritor, novelista, cuentista y autor de literatura infantil y juvenil.  Ha ganado el Premio Barco de Vapor. En su pueblo natal se convoca un premio literario dedicado al relato breve que lleva su nombre. Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil.



Francisco Javier Diez de RevengaPoesía de senectud: Guillén, Diego, Aleixandre, Alonso y Alberti en sus mundos poéticos terminales.

Murcia, 26 de marzo de 1946


Catedrático emérito de Literatura Española de la UMU, investigados y Cronista Oficial de Murcia



Victorino Polo GarcíaGaleón de libros escritos en América


Fuenteálamo, Murcia, 1938


Investigador, escritor y poeta. Catedrático emérito de Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Murcia.


Por mi parte, invité a 10 amigos del entorno literario murciano, algunos terminaron el reto otros, no, hubo quien declinó la invitación por razones de edad —a decir de él—, hubo alguno que no se interesó y otro que se desinteresó simplemente porque ya había participado en otra cadena literaria. También invité de manera honorífica, a gente que admiro por lo que lee, escribe o transmite verso y prosa.
 
Gracias a todos ellos, por su tiempo, porque leo sus escritos, sigo su actividad cultural e intelectual y me identifico ya sea con su prosa o sus versos: Carlos Gargallo, Juan Tomás Frutos, Rosa García Oliver, Bernardo Silfa Flor, Marcelino Menéndez Gonzales, José Manuel Regal García, Teresa Vcente Vera, Soren Peñaver, Patricio Peñalver Ortega. Mariángeles Ibernón Valero.


Carlos Gargallo Martínez

Teresa Vicente Vera
Soren Peñalver


Juan Tomás Frutos

Marcelino Menéndez González

Mariángeles Ibernón Valero

José Manuel Regal García 

Patricio Peñalver Ortega

Bernardo Silfa Flor


Rosa García Oliver, escritora y poetisa murciana, precursora del relato y poesía erótica, también no ha enriquecido con novelas magníficas. Nos permite conocerla más a través de los libros que lee: “La Hondonada” Jhumpa Lahiri; “Universo de emociones” Marcelino Menéndez González; “Los versos de madre” Liman Boicha; “Donde el corazón te lleve” Susanna Tamaro; “Todos los rincones del mundo” Josep Piella; “Mil soles espléndidos” Khaled Hoseini; “Instrucciones a mis hijos” Magdalena S. Blesa; “Versos de Retallo” Anastasio López Pascual; “Poetisas suicidad y otras muertes extrañas” Luzmaría Jiménez Faro; “Almas con pies desnudos” Maram al-Masri.

Bernardo Silfa Flor, escritor y poeta dominicano, afincado en Murcia, de verso profundo y metafísico, analítico y vibrante, se deja retratar a través de su lectura preferida: “Sobre héroes y tumbas” Ernesto Sabato; “Memorial del Convento” José SARAMAGO; “Poesía” Cintio Vitier; “Obras completas” Miguel Hernández;  “Mil años de poesía europea” Francisco Rico; “Obras completas” Antonio Machado”; obras completas” Luis Cernuda”; “Hasta Ahora” Cándido Gerón; “El Cristo de Velásquez” Miguel de Unamuno.

Carlos Gargallo Martínez, poeta murciano de versos románticos impregnados de dolor, ternura, pasión y éxtasis. “La luz herida” Jesús Cánovas Martínez.

José Manuel Regal García, poeta murciano (Cartagena) de versos íntimos y de profundo contenido social.

Gracias por la inolvidable experiencia y el recuerdo imperecedero. 
En una próxima analizaremos la producción literaria contemporánea murciana.
*Ivette Durán Calderón es jurista, investigadora jurídico social, poetisa y autora.




martes, 30 de julio de 2019

Potosí, entrada del Virrey Arzobispo Morcillo 1716 ©Ivette Durán Calderón


Potosí, ciudad única ubicada al sur de Bolivia en Sudamérica, durante la época colonial perteneció al virreinato del Perú entre los siglos XVI al XIX.

Potosí, Entrada del Virrey Arzobispo Morcillo, 1716, es una novela breve, ambientada precisamente en el siglo XVIII. "Todo se inició en Cayara..." así comienza el magnífico relato que da a conocer la magnificencia potosina ante el anuncio de la llegada de tan ilustre visitante.
Precisamente tan magno acontecimiento ocuparon la atención del
celebérrimo cronista potosino don Bartolomé Arzans de Orsúa y Vela y del meritorio pintor cochabambino don Melchor Pérez de Holguín; el primero con la pluma y el segundo con el pincel, inmortalizaron tan singular evento, cada uno a su modo coincidiendo plenamente en muchos detalles, tomando en consideración que ambos, pese a vivir en la misma ciudad, jamás se conocieron.
El manuscrito se ha plasmado finalmente en una gran obra literaria: Historia de la Villa Imperial de Potosí, publicado dos siglos después de haber sido escrito.
La pintura por su parte, se luce imponente con sus aproximadamente 2 metros de alto por 5 de largo, en el Museo de América en Madrid, fue culminada en 1718.

Historia, hablillas, referencias importantes, imaginación y humor
son los ingredientes que dan vida a los protagonistas, cuya trama ucrónica permite imaginarlos e interactuar con ellos transportados  a tan singular época, rindiendo pleitesía a su portentoso Cerro Rico, esa portentosa montaña de plata ubicada  más de 4000 mts. de altura s.n.m.
Editorial Kipus-1918

lunes, 14 de agosto de 2017

Inseguridades de los grandes y pequeños escritores: La prosa sudorosa

Todos, absolutamente todos los escritores han dudado alguna vez acerca de sus propios escritos. Embargados por la incertidumbre, se han derrumbado ante el no saber si tal o cual frase, éste o aquel verso sobra. Si está lo suficientemente claro o si el mensaje podrá ser captado Y lo que es peor ¿gustara?
Claro está que una vez superado el espanto, pueden escribir hasta con los ojos cerrados, su estilo puede volverse inconfundible.
La prosa sencilla se ve como algo escolar, amateur, porque transmite la sensación de que el texto no ha costado esfuerzo.
 Sin embargo, no faltan los que insuflados por el repentino éxito se toman la licencia de escribir cualquier cosa ya que, cual rey Midas, todo lo que toca se convierte en oro. El éxito puede ser tan avasallador que se convierten en verdaderas máquinas de producir textos. Ése el el momento en que el escritor se deshumaniza y aquella prosa sudorosa se extingue en su propia tinta. Ivette Durán Calderón


Al respecto, David Dudda, periodista español, nos ofrece este magnífico artículo:
En una conversación con Fernando Aramburu en la revista El Cultural, Fernando Savater cuenta que fue al Museo Romántico de Madrid y vio algunos manuscritos de Bécquer. Savater admiraba la claridad y simpleza del poeta, pero vio que los textos expuestos estaban llenos de “tachaduras, rectificaciones, arrepentimientos, añadidos… ¡Cuánto esfuerzo le había costado llegar a la definitiva sencillez! Y, sobre todo, cuánto le costó que el distraído lector nunca notase olor a sudor, a gimnasio, en sus páginas.”
La prosa sencilla se ve como algo escolar, amateur, porque transmite la sensación de que el texto no ha costado esfuerzo. A Savater sus alumnos le decían “‘A ti se te entiende todo’, pero con un poco de reproche. Admiraban a los que entendían solo a medias, porque les resultaban más profundos.” Tengo un amigo que una vez, para no escribir la expresión “vender la moto”, que suena muy simple, escribió “saldar la motocicleta”. En vez de “convertirse”, pon mejor “tornarse”, que queda más literario. En vez de “es”, di “no es sino”. Mejor “antaño” (u “otrora”) que pasado.
La buena escritura es, según esta lógica, cuanto más palabras mejor, y cuanto más cerca de una carta de amor perfumada del siglo XIX, más respetable. Buscar el sinónimo más enrevesado para no caer en el cliché acaba siendo aún más cliché. A veces, como en el periodismo deportivo, parece mostrar un complejo de inferioridad frente a otros géneros periodísticos: si decimos “cancerbero” en vez de “portero” quizá nos tengan más respeto.
George Packer escribe en un texto sobre George Orwell en Letras Libres que “las palabras no deberían llamar la atención sobre sí mismas, deberían llevar al lector directamente a la realidad.” Esto no significa que en la sencillez y en la prosa clara no pueda haber un intento estético, o una búsqueda de la belleza. En “Por qué escribo” Orwell afirma que uno de sus motivos es el “Entusiasmo estético”: “La percepción de la belleza en el mundo exterior o, si se quiere, en las palabras y en su adecuada disposición. El placer ante el impacto de un sonido u otro, ante la firmeza de una buena prosa, ante el ritmo de un buen relato [las cursivas son mías].”
He escrito pocas cartas de amor. Pessoa decía que es más ridículo no haber escrito nunca una carta de amor que haberlo hecho. La que mejor me salió no la llegué a enviar. Era muy lacónica, con frases muy cortas, tenía ritmo y una buena estructura. Me basé en una columna de Félix Romeo en la que admitía que estaba enamorado. En ese texto, escrito en San Valentín, critica que “el amor nos sigue produciendo un tremendo pudor”. Escribe con naturalidad y palabras sencillas de algo tan común como el amor: “Estoy enamorado, sí. Y no me avergüenza decirlo, ni siquiera en San Valentín.” Su laconismo resulta tierno, casi ingenuo. No envié la carta porque me dio vergüenza enviar una carta de amor con una prosa tan fría. También me daba algo de pudor: no podía esconderme tras palabras enrevesadas. Quizá tampoco me creía del todo lo que decía en ella. Y me imaginaba una respuesta como “vaya, pero dime algo bonito”. Pero si le añadía metáforas, palabras cursis o arabescos, más que una carta de amor perfumada me parecía estar enviando una carta con olor a sudor.(Fuente: Letras Libres)
http://www.letraslibres.com/espana-mexico/literatura/la-prosa-sudorosa

lunes, 24 de abril de 2017

Libros que matan

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Los libros más curiosos de la historia, se encuentran en la Biblioteca de Michigan.  Hoy nos referiremos a cuatro de los que son considerados letales.
El primero de ellos por ser fuente directa de inspiración para cometer atroces crímenes, hecho que ha sido corroborado con la confesión de un sicópata asesino. El libro en cuestión es El Coleccionista de Jhon Fowles, cuya trama desarrolla la historia de un psicópata quien decide secuestrar a una joven solo por el placer de hacerlo, secuestrada la mujer es escondida en una alejada cabaña en medio del bosque para poder  realizar con ella experimentos  de tortura y vejámenes con el fin de añadirla a una extraña colección de libros que poseía. El peligro de esta obra literaria se manifiesta cuando llega al lector equivocado, tal es el caso de homicidas.

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El Necromicón ocupa un sitio en la citada biblioteca , porque fue ideado por el famoso maestro estadounidense de la ciencia ficción H.H. Lovecraft, alrededor del año 1700, contienen sus páginas infinidad de invocaciones demoníacas, ritos satánicos e instrucciones malignas, los cuales —según opinión de expertos—,  pueden llegar a ser poderosos en manos equivocadas. Se dice que podría influir en la destrucción de la humanidad. El nombre de este libro “mágico” fue mencionado por primera vez  en el año 1921 en el cuento The hound (El sabueso). Se cree que su autor fue el árabe Abdul Alhazred reconocido como “el árabe loco”.

Finalmente tenemos a dos casos muy particulares, el libro Sombras de los Muros de la Muerte de (Shadows from the Walls of Death ) escrito en 1874 y cuyo autor es el galeno estadounidense Robert Kedzie  y el segundo, fue elaborado por un estudiante que investigó acerca de los efectos negativos del arsénico en los seres humanos.


papel tapiz

El estudiante en cuestión se basó en el papel tapiz para decorar casas  considerado el causante de que varias personas enfermaran y hasta murieran. Para confirmar su teoría recolectó muestras del papel tapiz que se creía contaminado, con ellas armó un libro bellos por los diseños del tapiz, pero mortal al contacto con las personas El libro se encuentra bajo llave y sus páginas debidamente  en capsuladas.

Con relación al  médico Kedzie, cuando se le preguntó por qué había escrito  y armado un libro mortal, la respuesta fue: “para salvar vidas”
La respuesta de suyo, tan contradictoria amerita que conozcamos parte de esa peculiar historia:

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A mediados del siglo XIX el papel pintado era muy popular en los hogares de toda Norteamérica. , Kedzie, trabajaba para dentro del sistema de sanidad y un buen día se percató del grave problema de salud a su alrededor del que poca gente era consciente. Y es que en esa época uno de los ingredientes para preparar y conseguir un buen secado de la pintura para destacar su  peculiar color verde, no era otro que el arsénico.

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Ese veneno que se va acumulando en el organismo de manera progresiva,  no es otro que el arsénico, es así que aunque no hubiera grandes cantidades de esa sustancia en el papel pintado, lo cierto es que con los años se va convirtiendo en la principal causa de graves problemas de salud, con posibilidad de muerte. Tres gramos son suficientes bastan para matar a una persona,  Kedzie lo sabía y por ello inició una campaña para alertar del uso industrial del arsénico, no tuvo mucho éxito por lo que se dio cuenta que necesitaba un golpe de efecto.




Nació entonces Shadows from the Walls of Death. Recorrió todas las casas que pudo donde sabía que tenían papel pintado tóxico y logró conseguir varias muestras, las cuales cortadas en tamaños homogéneos fueron encuadernadas y presentadas como libros, fueron cien ejemplares que quedaron vistosos y hasta bellos. Personalmente los distribuyó y las llevó a las librerías de la ciudad, anunciando su toxicidad en cada uno de ellos con la siguiente cita bíblica:

Y examinará la plaga; y si se vieren manchas en las paredes de la casa, manchas verdosas o rojizas, las cuales parecieren más profundas que la superficie de la pared, el sacerdote saldrá de la casa a la puerta de ella, y cerrará la casa por siete días. Y al séptimo día volverá el sacerdote, y la examinará; y si la plaga se hubiere extendido en las paredes de la casa, entonces mandará el sacerdote, y arrancarán las piedras en que estuviere la plaga, y las echarán fuera de la ciudad en lugar inmundo.

El médico fue más allá, pues se encargó de publicar un falso comunicado diciendo que una mujer se había envenenado al hojear uno de sus libros Fue parte de su genial  campaña de concienciación sobre el uso del arsénico. Los resultados paulatinamente fueron evidentes, pues se fue abandonando el uso de este veneno en productos de uso diario.

Existen dos ejemplares de este libro,  cuyas ochenta y seis páginas no contienen palabra alguna, excepto la cita bíblica. Se asemeja a un catálogo de papel tapiz. 

domingo, 26 de marzo de 2017

El ego del escritor



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El ego del escritor es una de las mayores debilidades que afectan a un escritor en su trabajo. Es un arma de doble filo con que el más de una vez se corta.
El ego del escritor puede llevarle a creerse más que los demás, a sentirse superior, a creerse especial. Tal vez se deba en parte a que el escritor aborda una empresa multidisciplinar, compartiendo destrezas con psicólogos, con burst-your-ego-bubble-600x320sociólogos y con otras muchas profesiones que le serán, no ya útiles, sino hasta imprescindibles en el desarrollo de sus proyectos. Puede que ahí radique la distorsión de la lente con la que ve su propio ego, en que siendo solo en una pequeña parte profesional de todas y cada una de esas disciplinas, el escritor ya se ve con el doctorado de cada una de ellas en la mano y aclamado por un público académico de primera línea.
El éxito de una obra inyecta tanto aire en el ego del escritor, que éste suele pasar a una nueva dimensión, y no hablo en el sentido estrictamente físico, sino en el sentido sicológico de, efectivamente, llegar a creerse alguien superior solo por haber parido una obra de masas que, por lo general, entienden mucho más de éxitos comerciales que de literatura. Siendo el primer entendimiento producto de la conjunción de una buena campaña de márketing y de una inmejorable penetración en un mercado muy permeable y estabulado, lo que le otorga al “lector” muy poca capacidad de discernimiento sobre lo que es literatura y lo que no, o de participación consciente en el encumbramiento de un autor y su ego.
Son centenares de escritores que por cuestiones de ego, son intolerables y hostiles hacia la sociedad y su propio caretasentorno; quedando muchos de ellos, no se sabe muy bien por qué, en aras de la misantropía. ¿Desde dónde se origina entonces tanta repulsión? Desde el propio ego. Desde la misma trinchera donde el escritor percibe el fondo y la forma de las cosas. No solamente es un ego inquieto, sino también nefasto para sí mismo; precisamente cuando el propio escritor va quedando eslavizado por sus pensamientos y conjeturas. Es como si se pusiera a sí mismo un estigma del que no puede desprenderse. Porque a veces el origen de un conflicto no es por una cuestión de conducta, sino de comportamiento. Y en ese sentido el ego es un arma de doble filo. Las razones por las que un escritor es tan aberrante, vanidoso, carente de escrúpulos, prepotente, chulesco, irreverente, ingrato, narcisista, envidioso, burlón e inaguantable, muchas veces se origina en su propio ego. En definitiva, la egolatría hace de muchos literatos enemigos de sí mismos. Al igual que, tu peor enemigo, tiene tu mismo nombre y apellidos. Y quizás no te hayas dado cuenta.(Publicado el 23 enero, 2017 por )